Datos personales

Baleares, Spain
Soy MMM, treintañera, hiperactiva, adicta al whatsapp (en fase de desintoxicación), algo histérica, divertida, amante de la lectura, amiga, consumidora de series de televisión, fumadora, mamá de dos estrellas y con mil cosas en la cabeza, además de canas. Ahora, ya no llevo mechas, pero me siento como si las llevara! ;)

martes, 22 de noviembre de 2016

Palabras de verdad



Cansada de que se considere lo normal no hablar de sentimientos. De que una no pueda expresar libremente cuando quiere algo, cuando tiene un deseo, cuando algo duele.

Es como si existiera la obligación de aparentar que todo está bien como está y no adentrarse en terrenos pantanosos por miedo a hundirse, a salir dañados, o no sé muy bien a qué. Pero miedo al fin y al cabo. Miedo a las palabras de verdad.

Hace poco leí una especie de ensayo sobre el miedo de esta generación al compromiso. Era muy certero, la verdad y muy triste también. Porque si lo acertado es quedarnos en lo superficial de las relaciones, en amistades que van y vienen, en palabras divertidas que jamás traten de sentimientos... Si es así, entonces qué tiene que hacer una con las cosas que se quedan dentro? Y con los abrazos sin dar? Y con los te adoro sin decir? Y con los cuánto te he echado de menos?


jueves, 11 de agosto de 2016

Quiero lágrimas de Perseidas



Noche de lluvia de meteoros y se me va la cabeza!!!

Quiero no sentir tan a menudo que soy una loca de coño, bipolar, en una lucha constante entre lo que hago, lo que digo, lo que siento y lo que luego vuelvo a sentir, hacer y pensar al minuto siguiente.

Aunque también es probable que mole, porque puedo llorar y reír con idéntica intensidad de un minuto a otro. Más de loca, vamos.

Esta noche llueven Perseidas y las veré. Y habrá lágrimas; las de San Lorenzo y las mías. 

Igual es la despedida final de una ilusión demasiado vieja ya, demasiado tóxica, demasiado viciada.

Quiero que sea tarde para que nadie pueda descolocarme, pero no tan tarde como para no poder escucharlo. Porque quiero que no sea tarde para nada.

Quiero volver a aprender ese olor, ese sabor que pone me pone patas arriba. Aunque sólo sea una opción, pero quiero ser prioridad.

Esta noche llueven Perseidas y las veré. Y me despediré.

martes, 5 de enero de 2016

Soñando, que no es poco


Parece que el tiempo no pasa, pero terminó 2015, pasan los reyes por mi Guarida y ahí anda una viéndolas venir. Sonriendo a los lunes y al año par. Me encanta!

Ha sido un cierre de año sin escribir lista de propósitos, porque lo que más deseo no depende de mí, sino del destino. Por la cantidad de cosas que cada año escribo sabiendo que al final no las cumpliré. Porque lo verdaderamente importante está ahí aunque a días no se vea. Porque siempre sale el sol.

Al final se trata de asumir que las cosas simplemente pasan y hay de dejarse llevar; riéndose hasta que duela la barriga, cantando a gritos en el coche, compartiendo un vino, haciendo planes, oliendo a mis estrellas, disfrutando del sol y del mar, sintiendo abrazos, lamiendo besos...

A pesar de las decepciones y de los domingos odiosos. Soñando, que no es poco.


miércoles, 14 de octubre de 2015

A veces



A veces la vida se toma un café contigo, pero una prefiere un carajillo.

A veces hay mil motivos para sonreír, pero una sólo tiene ganas de llorar.
A veces se añora a todos los que están tan lejos y necesitas cerca y, sin embargo cuando es importante de verdad, los kilómetros desaparecen.

Muy pocas veces llega ese mensaje o la visita sorpresa. Casi nunca las rosas. Y mucho menos las margaritas!! Pero a veces ya da igual.
Y siempre, después de la borrasca, el más mínimo solecito hace aparecer el paraíso.
Porque lo especial siempre queda. Porque los besos no se pueden borrar (por suerte) y los abrazos huelen (es genial cerrar los ojos para recordar ese sentimiento).
A veces, los libros traen algo del que los envía y nos trasladan a otras vidas.

Es posible que encontrar un sitio lo sea todo o que a veces se convierta en necesidad. Pero siempre, con los tacones flamencos, todo se olvida.

Y a veces, se vuelve a empezar.

sábado, 15 de noviembre de 2014

T-Digo adiós


Nunca pensé que fuera en una bolsa de Mercadona donde recogería mis cosas de la oficina. Y mira que sabía que este día estaba a punto de llegar. Pero supongo que es de esas cosas que siempre te pillan por sorpresa. Sin una caja de cartón mona como en las películas...

Así, a lo cutre, ha sido mi último día de una etapa laboral de más de 8 años. Es una sensación extraña. Triste quizás. No sé aún. 

Pero me despido de la gran T con la certeza del trabajo bien hecho y con millones de lecciones aprendidas. También con la alegría de haber conocido a tanta gente. Tanta buena gente!!! A veces durante estos 8 años no todo el mundo me ha parecido buena gente ni todos los días han sido grandes días. He dado lo mejor de mi, me he divertido, me he obsesionado a veces, y sobre todo, lo he vivido como mio. Es lo que tiene trabajar en lo que te gusta, supongo.

Ahora, a buscar algo nuevo. Quién sabe? A mejorar!

Gracias a todos los que habéis vivido esta etapa conmigo. Ha sido genial!!

lunes, 11 de agosto de 2014

Ruinas



Esta noche he visto las ruinas de lo que fue mi Sevilla y no he podido evitar emocionarme. 

De repente he sentido lo lejos que quedó todo aquello, la de cosas que vivimos entre aquellas casetas prefabricadas, la de risas estúpidas por esas calles, mi primer accidente de coche contra el de Isita, las horas de estudiar, el primer GH, el primer OT, el amor, el sexo, los amigos, los teléfonos de recepción, las barriladas, mis niñas, las novatadas que casi nos cuestan la expulsión, la comida espantosa, los donuts comprados justo antes de que cerraran la cafetería a media noche, colar a gente a cualquier hora, las cortinas de puticlub, los posters robados de las paradas del bus, las timbas, los submarinos, la megaboom o como se llamara aquello, el peta aquel que me hizo vomitar durante horas, los taxis esperando en la puerta, el 34, el microondas encima del frigorífico, la cama de 80 en la que 2 personas dormían sin problema, reuniones clandestinas de 20 personas en una habitación, el bingo a la fresca, los botellones ahí como en casa, los días de feria, mi primera borrachera, perder el bus a primera hora, mirar por la ventana y si llueve mucho no hay clase, el foscurí para poder dormir, mi primera watson, aquellas borracheras y abrazos al wc, tanta buena gente junta, el volei, las clases de sevillanas, el carné de conducir, los cuernos, mi canica, el conejo y los ratones coreanos, las temperaturas extremas, los motes inventados que se quedaron para siempre, las primeras escapadas de mi hermana, amistades eternas y auténticas, más risas, destrozar la luna de mi coche con un bate, despertarte porque te llaman a gritos desde la calle, las duchas de agua fría, Crónicas Marcianas, las noches de estudio y risas, el juego de la oca, compartirlo todo, forjar sueños, hacer planes, las promesas, las despedidas, los reencuentros, las reuniones de chicas, el pollómetro y siempre las risas...

Media vida y tantos recuerdos...

Aquel día que embalaba mis cosas porque mi esa etapa terminaba allí ya noté que algo se iba para siempre. Y ahora ha sido como rememorarlo de golpe. Como si ahora todo fueran ruinas. Como si entre esas ruinas hubiera dejado algo de mí que ya no puedo recuperar.